Comercio electrónico
05/02/2019

Noticia Nº 1

El comercio electrónico, también conocido como e-commerce (electronic commerce en inglés) o bien comercio por Internet o comercio en línea, consiste en la compra y venta de productos o de servicios a través de medios electrónicos, tales como redes sociales y otras páginas web.

Originalmente, el término se aplicaba a la realización de transacciones mediante medios electrónicos tales como el Intercambio electrónico de datos; sin embargo con el advenimiento de la Internet y de la World Wide Web, a mediados de la década de 1990 comenzó a referirse principalmente a la venta de bienes y servicios a través de Internet, usando como forma de pago medios electrónicos tales como las tarjetas de crédito.

La cantidad de comercio llevada a cabo electrónicamente, ha crecido de manera extraordinaria debido a Internet. Una gran variedad de comercio se realiza de esta manera, estimulando la creación y utilización de innovaciones como la transferencia de fondos electrónica, la administración de cadenas de suministro, el marketing en Internet, el procesamiento de transacciones en línea (OLTP), el intercambio electrónico de datos (EDI), los sistemas de administración del inventario y los sistemas automatizados de recolección de datos.

La mayor parte del comercio electrónico consiste en la compra y venta de productos o servicios entre personas y empresas, sin embargo un porcentaje considerable del comercio electrónico consiste en la adquisición de artículos virtuales (software y derivados en su mayoría), tales como el acceso a contenido "premium" de un sitio web.

En 2017, dos mil millones de personas realizaron una transacción de comercio electrónico móvil,1​dando lugar a una tasa de crecimiento interanual de un 23,4% según la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).2​
Índice

1 Origen y evolución histórica
2 Cambiando las formas tradicionales de hacer negocios
3 Ventajas del comercio electrónico
3.1 Para las empresas
4 Características únicas de su tecnología
5 Infraestructura y fundamentos
6 Usos habituales
6.1 Compra social y cuponeras
7 Glosario de términos comunes
8 Véase también
9 Referencias

Origen y evolución histórica

En los últimos decenios del siglo XIX empresas comerciales como Montgomery Ward y luego Sears iniciaron la venta por catálogo en los Estados Unidos. Este sistema de venta, revolucionario para la época, consiste en un catálogo con fotos ilustrativas de los productos a vender. Este permitió a las empresas captar nuevos segmentos de mercado que no estaban siendo atendidos. Además, otro punto importante a tener en cuenta es que los potenciales compradores pueden escoger los productos en la tranquilidad de sus hogares, sin la asistencia o presión, según sea el caso, de un vendedor. La venta por catálogo tomó mayor impulso con la aparición de las tarjetas de crédito; además de determinar un tipo de relación de mayor anonimato entre el cliente y el vendedor.

La práctica del comercio electrónico comenzó a principios de 1970, con novedosas aplicaciones como la transferencia de fondos monetarios. Después apareció el intercambio de datos vía electrónica, que produjo una expiación en el comercio electrónico, dando lugar a otros tipos de procesos comerciales. Todos estos procesos permitieron que pequeñas empresas pudieran aumentar su nivel de competitividad implementando el comercio electrónico en sus actividades diarias. Debido a esto el comercio en línea se ha expandido muy rápidamente gracias a los millones de consumidores potenciales a los que se puede llegar a través de este medio.

A principio de los años 1970, aparecieron las primeras relaciones comerciales que utilizaban una computadora para transmitir datos, tales como órdenes de compra y facturas. Este tipo de intercambio de información, si bien no estandarizado, trajo aparejadas mejoras de los procesos de fabricación en el ámbito privado, entre empresas de un mismo sector.

A mediados de 1980, con la ayuda de la televisión, surgió una nueva forma de venta por catálogo, también llamada venta directa. De esta manera, los productos son mostrados con mayor realismo, y con la dinámica de que pueden ser exhibidos resaltando sus características. La venta directa se concreta mediante un teléfono y usualmente con pagos de tarjetas de crédito.

En 1995 los países integrantes del G7/G8 crearon la iniciativa Un Mercado Global para PYMES,3​ con el propósito de acelerar el uso del comercio electrónico entre las empresas de todo el mundo.
Cambiando las formas tradicionales de hacer negocios

Las redes sociales se han convertido en una fuente informativa y de negocios de alto impacto, por ejemplo Facebook, en donde las personas pueden conectarse directamente con otros miembros de la red social para establecer las actividades comerciales de cliente a cliente (C2C), ofreciendo muchas funcionalidades para el contenido generado por el usuario. Los usuarios (en este caso vendedores) pueden publicar anuncios ilimitados de sus productos en diferentes secciones de Facebook como muros, páginas y grupos, donde pueden ver miles de personas de las cuales resulta un número de usuarios interesados (en este caso compradores), quienes pueden ponerse en contacto con los vendedores directamente para iniciar el proceso de compra, estableciendo un método de pago y entrega.

Ya que Facebook es una red social gratuita y de fácil acceso, se ha convertido en un fundador de realizaciones comerciales popular para las personas que desean intercambiar bienes o servicios, es decir, es un tipo especial de comercio electrónico C2C, sin embargo, es de alto riesgo ya que nadie le garantiza (por el hecho de ser usuarios desconocidos) a un comprador inconforme que le devuelvan su dinero, en caso por ejemplo, de que una transacción salga mal, porque los compradores no pueden evaluar con precisión la credibilidad y reputación de un vendedor como lo hacen con el comercio electrónico B2C, por lo que sus procesos de compra son inciertos.

Prueba irrefutable de que la información manejada en este tipo de comercio electrónico es peligrosa, resulta el 18 de Marzo del 2018, con el escándalo de Cambridge Analytica, compañía que obtuvo la información de usuarios de la red social y luego construyó un programa para manipular la votación de millones de usuarios en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en 2016 dando como resultado de la investigación, una estruendosa caída de las acciones de Facebook en la bolsa de valores.

Es por esto que la información personal de las personas debe manejarse con mucho cuidado, brindando la mayor seguridad posible para que no corran riesgos ni se sientan inseguros en cuanto a su información que en este caso, va más allá de unos cuantos likes, como lo son las cuentas bancarias, direcciones residenciales, etc.

Wikipedia

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